Técnica Alexander

Cuello de Computadora (parte 2 de 4) – La Ciencia

Por Patrick Jonshon (*)


En el blog anterior, te pedí que notaras cómo jalas tu cabeza hacia adelante y hacia abajo sin una razón aparentemente buena, lo que llamamos “cuello de computadora”. En este blog quiero contarte de qué manera estudios científicos han documentado claramente este efecto, pero no han dado ninguna explicación particular del por qué hacemos esto o cómo evitarlo.

Por ejemplo en 2013, B. Shahida y colegas de la Universidad de Colorado, filmaron a un grupo de 60 oficinistas resolver tareas aritméticas y de memoria mientras elegían con el ratón palabras de la pantalla. Luego repitieron la tarea bajo condiciones más estresantes. (Se les pagó de acuerdo con la rapidez y eficacia con la que la realizaron e incitaron a un “evaluador autorizado y desconocido que no proporcionó ningún comentario positivo”. Piensa en un jefe desagradable.)

La cabeza se tiró dramáticamente hacia adelanto tan pronto como la tarea comenzó, incluso cuando no había entrés-no hubo presión del tiempo o una recompensa asociada con la tarea. Entonces cuando el nivel de estrés se incrementó, la tensión del cuello aumentó más a pesar de que la cabeza no avanzó más.

El resultado? Por alguna razón, casi todos tiraron la cabeza hacia adelante y tensaron su cuello  tanto si estuvieron trabajando o bajo estrés.

Otros estudios documentan una correlación entre tirar la cabeza hacia adelante y cosas como la activación sensorial y la reactividad. Es como si hubiera una conexión fundamental entre tirar la cabeza hacia adelante y resolver cosas.

¿Por qué podríamos estar programados para hacer una tontería así? Realmente esto no ayuda biomecánicamente. De hecho, es malo para el cuello. Una idea proviene de la Profesora Rajal Cohen del departamento de psicología de la Universidad de Idaho. Ella ha estudiado este hábito en una variedad de situaciones, más recientemente durante el inicio al caminar. Cree que este hábito pudiera ser un remanente evolucionario de cuando fuimos cuadrúpedos, para quienes “dirigir con la cabeza” es una estrategia perfectamente razonable.

“Cuando un cuadrúpedo pone su cabeza hacia adelante, la cabeza y la columna están todavía alineadas, pero cuando un humano lleva su cabeza hacia adelante, la cabeza se sale de la alineación con la columna. Por lo tanto, lo que pudiera ser adaptativo en los cuadrúpedos puede ser maladaptativo en humanos.”

Los científicos tampoco han descubierto cómo evitar este hábito. Aquí es donde un buen maestro de la Técnica Alexander puede intervenir. Estamos a punto de deshacernos de este tipo de hábito postural. En los próximos dos blogs, te daré mis mejores tips sobre cómo hacer para cambiar la forma en que trabajas.

 

(*) Patrick Johnson es profesor de Técnica Alexander certificado por The Society of Teachers of the Alexander Technique (STAT) y The Nederlands Vereniging poor Leraren van de Alexander Teckniek (NeVLAT). También tiene una amplia experiencia en deportes y movimiento, actualmente enseña a correr y bailar y anteriormente fue un jugador de torneos de squash de alto nivel. Patrick tiene un doctorado en Física y se dedica hacer varios años a la investigación científica.