Técnica Alexander

La trampa de enfocarte sólo en el fin


¿Te ha pasado que quieres cruzar la calle y ves que el semáforo ya está amarillo y te aceleras porque quieres pasar en ese mismo momento al otro lado de la calle? ¿has tenido la necesidad de no parar de leer un determinado libro solo porque te quedan pocas páginas por leer? ¿te has descubierto trabajando en tu computadora varias horas sin parar? ¿te has quitado alguna vez tus zapatos sin desabrochar tus agujetas o cordones? si tocas un instrumento, ¿ensayas mucho tiempo sin pausa para intentar tocar ‘sin errores’?

Todos estos son ejemplos de situaciones en las que lo único en lo que estamos ocupados es en cumplir con un objetivo final: cruzar al otro lado de la calle, terminar el libro, finalizar un trabajo en la computadora, quitarte los zapatos, o tocar un pasaje musical de manera perfecta sin contemplar la posibilidad de que esas acciones pudieran cumplirse momentos más tarde. La lista de actividades que hacemos diariamente enfocados en el resultado es infinita y ya, a comienzos del siglo XX, F. M. Alexander advertía sobre los peligros de este hábito de búsqueda de un fin en relación con el estrés y la tensión muscular.

¿Cuál es el principio de búsqueda de un fin en la Técnica Alexander?

En su libro Control Consciente y Constructivo del Individuo, F. M. Alexander define el principio de búsqueda de un fin de la siguiente manera:

“El principio de la ‘obtención de un fin’ implica un procedimiento directo por parte de la persona que intenta alcanzar el ‘fin’ deseado. Este procedimiento directo está ligado con una dependencia de la guía y el control subconsciente, que lleva, en aquellos casos en que existe una situación de mala coordinación, a un uso insatisfactorio de los mecanismos y a un aumento de los defectos y las peculiaridades ya existentes” (Alexander, 1923).

En otras palabras, el principio de búsqueda de un fin u obtención de un fin es aquella tendencia que tenemos de enfocarnos en mente y en acción en un resultado mientras dejamos de tomar en cuenta los medios o condiciones con los que lograremos ese mismo resultado.

¿Qué ocurre cuando sólo nos enfocamos en el fin más que en los medios?

Cuando realizamos una actividad en la que solo estamos orientados a cumplir el fin, generalmente no estamos en condiciones de observar los signos de cansancio mental y muscular que tal actividad nos está requiriendo, y por el contrario, continuamos obstinados en llegar al objetivo. Esta situación generalmente se traduce en estrés, tensión muscular, e incluso en lesiones o enfermedades si no ponemos atención a las señales de alerta que nuestro propio sistema nos envía.

3 tips para no caer en la trampa

Si no queremos llegar al extremo de tener que detenernos cuando ya el cuerpo nos envía una señal de incomodidad o dolor, debemos desarrollar nuestra capacidad de ser conscientes de este tipo de situaciones ANTES que ocurran. Debemos profundizar en la destreza de la auto-observación que nos permitirá prevenir situaciones indeseadas y tensiones innecesarias.

1. Decide observarte

Teniendo en mente esta información sobre cómo la búsqueda de un fin genera efectos indeseados cuando no tomamos en cuenta los medios con los que vamos a realizar una determinada acción, es fundamental que tomes la decisión consciente de observarte durante el acto que realices. Por ejemplo, en este momento puedes estar cayendo en la tentación de lograr el objetivo de terminar este texto, pues te propongo que tomes la decisión consciente de auto observarte mientras continúas leyendo. Puedes comenzar este texto desde el inicio poniendo atención a cómo está tu respiración, qué espacios de comodidad encuentras en tu cuerpo, qué tan abierta y periférica está tu mirada, o cómo percibes tus articulaciones.

2. Detente

En este momento en el que te encuentras puedes tomar la decisión consciente de detener la acción de leer este texto para volver a ti, a tu cuerpo, a tus pensamientos, simplemente a observar…Detente…Observa…No quieras cumplir el objetivo de terminar de leer…Tómate tiempo…Tienes tiempo.

3. Elige una alternativa

Una vez que pudiste observarte y decidir detener la acción de seguir leyendo estás en un punto en el que tienes un abanico de opciones para elegir: puedes optar por continuar leyendo como lo estabas haciendo, al mismo ritmo, a la misma velocidad, etc.; puedes elegir continuar leyendo pero esta vez de una forma más constructiva, es decir siendo consciente de todo tu ser al leer, o puedes finalmente decidir realizar otra acción distinta a leer, como pararte, hacerte un té, apagar tu dispositivo, cerrar los ojos, o cualquier otra acción que quieras.

Siempre puedes elegir

Para concluir, sea cual sea la acción que realices, es importante que te des cuenta que siempre tienes una posibilidad de elección. Nada te obliga a obtener tu fin sin reparar en la forma en que lo haces, siempre es posible observarnos para, de manera simultánea, liberar musculatura o regular la respiración con la sola intención de poner atención a nuestro cuerpo.

Te invito a que incluyas estas sugerencias en tus actividades cotidianas y percibas por ti mismo los beneficios que puedes obtener en tu día a día.


Ref.:

Alexander, F. M. (2018). El Uso de Sí Mismo. Argentina: Pequeña Hoja.